¡Romped vuestro idilio con el césped y amad las ‘malas hierbas’!

La historia de amor con el césped tiene que acabar. Tomemos nota ayuntamientos, paseantes, aquellas personas que tengan como objetivo poseer jardín y piscina propios… En países cada vez más secos como España las verdes praderas plantadas por el ser humano en las urbanizaciones y parques públicos deberían desaparecer. Cortemos con el césped, rompamos con un concepto de ‘zona verde’ que en realidad no es más que un jardín estático y sediento que complace a nuestra vista pero consume agua de manera insostenible y prácticamente no alberga vida animal. Es urgente. Una charla con el paisajista y botánico Ramón Gómez Fernández le convierte a una, directamente, en activista de las hierbas espontáneas.

Sin embargo, nos empeñamos en diseñar jardines urbanos con praderas de césped y seguimos delineando futuras nuevas zonas urbanas con este símbolo de riqueza, de estatus social y de control sobre el medio. Hagámonos amantes de otro tipo de jardín en el que las despreciadas hierbas espontáneas y especies adaptadas al medio tengan mayor protagonismo. Esa aún denominada por muchos como “maleza” puede ayudarnos en la lucha contra el cambio climático y a potenciar la tan necesaria biodiversidad a nuestras metrópolis.

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¡Romped vuestro idilio con el césped y amad las ‘malas hierbas’!