El tiempo de Mambrú — vivirdebuenagana

Dice el flamante Sánchez que los tiempos han cambiado y que hay que reflexionar. Se lo dice al público en general para que trague la última y poderosa ración de ruedas de molino y se lo impone a sus socios de izquierdas, que no se sabe bien lo que dicen o lo que pintan, OTAN no, Bases fuera, Paz… Bien, muy bien, hasta aquí muy bien ¿y ahora como sigue? … Ah ¿que no sigue? Pues entonces… Entonces no se sabe. Han declarado de manera unilateral quienes son los enemigos del presente y del futuro, de modo que la Guerra como negocio y forma de dominio está muy lejos de desaparecer del panorama.

Eso sí, tengo mis dudas acerca de si ese reflexionar al que invita Sánchez no es en realidad sino un descarado equivalente a tragar con la propaganda del nuevo orden que de aquí a nada va a equivaler a verdad oficial protegida por leyes coercitivas. No creo que la disidencia vaya a ser de libre circulación en la medida en que el belicismo de largo alcance en el que estamos metidos necesita de apoyos entregados y no de reflexiones disidentes.  El Bien y el Mal… no hay otra. El Mal lo representan Rusia, China, sus aliados y ese terrorismo que te rebana el pescuezo cuando le viene en gana por mucho uniformado armado hasta los dientes que pongas en las fronteras… y también entra en el saco de los enemigos a muerte, la estampida migratoria, la de los que arriesgan la vida y la pierden en la frontera de Melilla ante la cruel indiferencia y la mentira impune de nuestros gobernantes en sede parlamentaria. Tenemos guerra por tiempo indefinido. La vida sigue, pero rara, las cosas han cambiado, cierto, pero de una manera indeseable, reflexiones sobre el particular o dejes de hacerlo.

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