Afganistán, el frente olvidado, por Jorge Alejandro Suárez Saponaro

No cabe duda de que la guerra contra el terrorismo fue una gigantesca maniobra geopolítica de la Casa Blanca para controlar puntos estratégicos y rodear a dos rivales de Estados Unidos, China y Rusia.

Afganistán, el frente olvidado

Foto: AFP
Por Jorge Alejandro Suárez Saponaro

En 2001 el llamado país de la insolencia fue invadido por una coalición liderada por Estados Unidos, que terminó con el régimen talibán. No cabe duda de que la guerra contra el terrorismo fue una gigantesca maniobra geopolítica de la Casa Blanca para controlar puntos estratégicos y rodear a dos rivales de Estados Unidos, China y Rusia. Afganistán fue escenario de conflictos entre grandes imperios, teniendo especial valor para Rusia en su momento, dado que era la plataforma para las aguas cálidas del Indico. La derrota luego de la intervención militar soviética dejó al país en el caos. El dinero saudita, las armas y entrenamiento de Estados Unidos ayudaron a que los endurecidos combatientes islamistas se hicieran con el poder. En el Norte del país, la llamada Alianza del Norte, de la mano del legendario comandante Massud, resistía al régimen extremista talibán, que redujo al país a la Edad Media o peor. Monumentos históricos y sitios arqueológicos fueron destruidos, las mujeres condenadas a vivir miserablemente, los niños tenían prohibido jugar con barriletes, etc. Durante el régimen talibán eran frecuentes las ejecuciones públicas, donde los condenados eran amputados, o colgados hasta morir. Generalmente este tipo de espectáculos siniestros se hacían antes de los partidos de fútbol.

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