Vuelta de Gorostapolo

vivirdebuenagana

Esta tarde fuimos por el camino de Gorostapolo, aquí al lado, como quien dice, al fondo se veía el Auza, imponente y misterioso en sus luces según Pilar Rubio Remiro, y el caserío palaciego de Iñarbil, un barrio de Erratzu. No estoy para alardes de caminante, porque de subida no podía ni con las tabas, ni para ejercicios de recio y apretado discurrir a propósito del caminar, algo que está de moda (el discurrir, el caminar menos), tanto que se aplauden como iluminaciones poético-filosóficas auténticas sandeces. Ni me siento más libre ni más subversivo por poner un pie detrás de otro, con respirar y dejar volar lo que se me ocurre y de seguido olvido me basta… también pongo atención en lo que hago, pero no por nada japonés, sino para no darme un porrazo.

Me he acordado de los caranchos en las cercas de Magallanes, entre Punta Arenas y…

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